Habitantes del barrio de Tenextla, en Chignahuapan, Puebla, denunciaron el deterioro de las calles Lorenzo Rivera y Flor de Aquixtla, donde el retraso en obras de mejoramiento ha generado inundaciones, lodo y dificultades de movilidad para estudiantes y vecinos.
CHIGNAHUAPAN, PUEBLA. — Las condiciones de diversas vialidades en Chignahuapan han generado inconformidad entre habitantes que señalan un estancamiento en las obras públicas y un deterioro creciente de la infraestructura urbana. Entre varios de los casos más visibles se encuentran las calles Lorenzo Rivera y Flor de Aquixtla, ubicadas en el barrio de Tenextla, donde vecinos afirman que los trabajos de mejoramiento permanecen inconclusos mientras las afectaciones aumentan con la temporada de lluvias.
De acuerdo con los habitantes, ambas vialidades presentan extensas áreas cubiertas de lodo, encharcamientos y problemas de tránsito que afectan diariamente a peatones y automovilistas. La situación cobra especial relevancia debido a que por la zona circulan estudiantes y personal de al menos tres instituciones educativas, lo que incrementa los riesgos para quienes deben desplazarse por estas calles en malas condiciones.
Los vecinos también expresaron inconformidad por presuntas irregularidades relacionadas con el manejo de materiales destinados a las obras, señalando directamente a personal identificado como inspectores. Aseguran que, pese a las visitas de supervisión realizadas por el presidente municipal, Juan Rivera Trejo, los problemas persisten y no se han traducido en soluciones concretas para las familias afectadas.
Una de las principales preocupaciones es la posibilidad de que las lluvias continúen provocando inundaciones en viviendas cercanas. Habitantes de la zona sostienen que el deterioro de las calles dificulta el adecuado flujo del agua pluvial, situación que podría agravar los daños materiales durante las próximas semanas.
Las críticas también alcanzan la zona del Puente del Cascajo, donde el gobierno municipal informó que las afectaciones ocasionadas por el incremento de la corriente se limitaron a daños materiales en áreas laterales sin comprometer la estructura principal. Sin embargo, residentes sostienen que la situación requiere una revisión más profunda y cuestionan el estado real de las vialidades y obras públicas del municipio, en medio de una creciente demanda ciudadana por acciones que permitan recuperar la movilidad y reducir los riesgos para la población.


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