La Arquidiócesis de Puebla ordenó a 10 diáconos y un presbítero durante una misa solemne celebrada en la Catedral de Puebla, presidida por el arzobispo Víctor Sánchez Espinosa, con la participación de familiares, fieles y miembros de la comunidad católica.
PUEBLA DE ZARAGOZA, PUEBLA. — La Catedral de Puebla fue escenario de una de las celebraciones más representativas para la vida de la Iglesia católica en la entidad. En una misa solemne presidida por el arzobispo Víctor Sánchez Espinosa, la Arquidiócesis de Puebla llevó a cabo la ordenación de 10 nuevos diáconos y un presbítero, quienes iniciarán una nueva etapa de servicio pastoral en distintas comunidades de la entidad.
La ceremonia se realizó este martes 7 de julio en el recinto catedralicio, donde familiares, amigos, sacerdotes, religiosos y fieles se congregaron para acompañar a los ordenandos en uno de los momentos más importantes de su vocación. Durante la liturgia, los candidatos recibieron la imposición de manos y la oración consecratoria, ritos mediante los cuales fueron incorporados al ministerio que desempeñarán dentro de la Iglesia.
En el desarrollo de la celebración, Víctor Sánchez Espinosa exhortó a los nuevos ministros a ejercer su vocación con fidelidad, espíritu de servicio y cercanía con las comunidades que les serán encomendadas. La ordenación representa el inicio de nuevas responsabilidades pastorales para los diáconos y la incorporación de un nuevo sacerdote al presbiterio de la Arquidiócesis de Puebla, fortaleciendo las tareas de evangelización, atención sacramental y acompañamiento espiritual.
La presencia de cientos de fieles dio un carácter especial a la ceremonia, en la que las familias de los ordenados compartieron el momento con muestras de alegría y oración. La comunidad católica participó activamente en la celebración, reafirmando el respaldo a quienes dedicarán su vida al ministerio eclesial en distintas parroquias y comunidades de la arquidiócesis.
Con esta ordenación, la Arquidiócesis de Puebla incrementa el número de ministros al servicio de la Iglesia local, en un contexto donde la formación sacerdotal y diaconal continúa siendo una de las principales tareas para atender las necesidades pastorales de las comunidades. La ceremonia concluyó con un mensaje de unidad y compromiso para quienes asumieron esta nueva misión dentro de la vida eclesial.


0 Comentarios