Inglaterra derrotó 6-4 a Francia en la Final de Bronce de la Copa Mundial de la FIFA 2026™, en el partido con más anotaciones del torneo. Aunque Kylian Mbappé firmó un doblete y se convirtió en el máximo goleador en la historia de los Mundiales con 22 tantos, los Tres Leones se quedaron con el tercer puesto gracias al hat-trick de Bukayo Saka.
Lo que durante años fue considerado el partido que nadie quería disputar terminó convirtiéndose en el espectáculo ofensivo más vibrante de la Copa Mundial de la FIFA 2026™. En la denominada Final de Bronce, Inglaterra derrotó 6-4 a Francia en un duelo de diez goles que mantuvo la emoción hasta el último minuto y permitió a los dirigidos por Thomas Tuchel despedirse del torneo con el tercer lugar.
Los Tres Leones fueron una auténtica aplanadora durante el primer tiempo. Con un equipo renovado, sin Harry Kane, Jude Bellingham ni Jordan Pickford desde el inicio, Inglaterra encontró rápidamente el camino al gol. Apenas al minuto tres, Declan Rice aprovechó una recuperación en el mediocampo para sacar un disparo colocado desde fuera del área y vencer a Mike Maignan. Minutos después, Ezri Konsa amplió la ventaja con un certero cabezazo tras un tiro de esquina cobrado por el propio Rice.
La ofensiva inglesa no bajó el ritmo. Tras la pausa de hidratación apareció Bukayo Saka, quien firmó dos goles antes del descanso. El primero llegó luego de un rápido contragolpe y el segundo tras una precisa asistencia de Eberechi Eze, dejando a una defensa francesa completamente superada. Al medio tiempo, Inglaterra dominaba con un contundente 4-0.
La reacción francesa llegó en la segunda mitad y tuvo como protagonista a Kylian Mbappé. El delantero descontó al minuto 48 con un disparo de zurda tras una asistencia de Michael Olise. Más tarde, Bradley Barcola acercó a los galos y Mbappé volvió a marcar al minuto 66, alcanzando un registro histórico: con 22 goles se convirtió en el máximo anotador en la historia de las Copas Mundiales de la FIFA, superando por una anotación a Lionel Messi.
Francia aún encontró un tanto más por conducto de Ousmane Dembélé en el tiempo agregado, pero Inglaterra respondió en los momentos decisivos. Saka completó su hat-trick desde el punto penal al minuto 87 y, cuando el encuentro agonizaba, Jude Bellingham apareció para marcar el sexto gol inglés y sellar definitivamente el triunfo por 6-4.
El encuentro también dejó registros para la historia. El gol de Declan Rice al minuto tres se convirtió en el segundo más rápido anotado por un futbolista inglés en una Copa del Mundo, solo detrás del conseguido por Bryan Robson frente a Francia en 1982. Además, fue la primera ocasión en que la selección francesa recibió tres goles en un primer tiempo de un partido mundialista, en una despedida inolvidable para ambos equipos.


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