La presidenta Claudia Sheinbaum presumió una reducción del 52% en homicidios dolosos, con el "día de menos homicidios desde hace muchísimos años" (21 asesinatos). Sin embargo, entre el 21 y 23 de julio, fueron asesinados un alcalde en Morelos, un periodista en Oaxaca, un empresario en Michoacán y dos pastores en Chihuahua. En Zacatecas, 10 personas fueron ejecutadas y colgadas en puentes. La realidad supera las estadísticas.

CDMX — La presidenta Claudia Sheinbaum presentó el pasado viernes sus más recientes estadísticas de seguridad: una reducción del 52% en homicidios dolosos desde que asumió el gobierno, al pasar de 87 asesinatos diarios en septiembre de 2024 a 45.4 en junio de 2026. Incluso celebró que el día anterior había sido "el día de menos homicidios desde hace muchísimos años, 21 homicidios". Sin embargo, a solo horas de ese discurso, la realidad se impuso con una violencia que las cifras no pueden ocultar.

— Este reportaje es parte del expediente NARCUS. —

El 21 de julio, sicarios armados ingresaron al Palacio Municipal de Temoac, Morelos, y asesinaron a sangre fría al alcalde Valentín Lavín Romero (PVEM) en su propia oficina. El edil ya había sobrevivido a un atentado previo y había recibido amenazas directas de grupos criminales. El 23 de julio, el periodista oaxaqueño Alejandro Leyva Aguilar fue abatido a tiros mientras desayunaba en San Pablo Etla. Su última publicación, horas antes de morir, contenía una severa crítica al gobernador de Oaxaca, Salomón Jara (Morena). En el mismo periodo, el empresario restaurantero Luis Ballardo López Corral, de 31 años, fue hallado sin vida en la carretera Morelia-Pátzcuaro, Michoacán, tras permanecer desaparecido desde el 18 de julio.

En la Sierra Tarahumara, Chihuahua, los pastores cristianos Ángel Valenzuela (67 años) y su hijo Miguel (46 años) fueron asesinados a tiros el 22 de julio. Mientras tanto, en Zacatecas, sicarios del Cártel de Sinaloa ejecutaron a 10 empresarios y políticos y colgaron sus cuerpos en puentes, con un video en el que amenazaron al gobernador David Monreal (Morena) y exigieron "cumplimiento de acuerdos".

El país enfrenta una crisis de seguridad que no distingue víctimas. México es el país más peligroso para periodistas, con casi 200 asesinados desde el año 2000. En lo que va del gobierno de Sheinbaum, han sido asesinados 22 empresarios. Desde 2018, más de 100 políticos han perdido la vida. La extorsión a limoneros y aguacateros de Michoacán asciende a mil 500 millones de pesos mensuales. Más de 130 mil personas están desaparecidas. La guerra en Sinaloa entre Los Mayos y Los Chapitos cumple dos años sin tregua.

La pregunta que queda en el aire es: ¿quién está a salvo en México? La respuesta es clara: nadie. Periodistas, empresarios, políticos, pastores, y sobre todo los ciudadanos "de a pie", son víctimas de una violencia que las estadísticas oficiales —por más halagüeñas que sean— no logran reflejar. La reclasificación de delitos por fiscalías estatales y la falta de acceso a cifras vía transparencia contribuyen a un divorcio cada vez más profundo entre el discurso oficial y la realidad. México sigue sangrando, y los números no lo cuentan todo.

violencia, homicidios, cifras oficiales, sheinbaum, periodistas, empresarios, alcaldes, morelos, oaxaca, zacatecas, narcus