La gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, evitó responder a los señalamientos del PAN que vinculan la detención del exgobernador Ernesto Ruffo Appel con los audios filtrados sobre sus gestiones para recuperar la visa estadounidense. La mandataria se limitó a calificar el caso como una investigación federal y se retiró sin aceptar preguntas.

BC — La gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, sorteó este miércoles los cuestionamientos del PAN que vinculan la reciente detención del exgobernador Ernesto Ruffo Appel con la crisis política desatada por los audios filtrados sobre sus gestiones para recuperar la visa estadounidense. Durante su conferencia semanal, la mandataria fue interrogada sobre si la captura del histórico militante panista representa una cortina de humo, pero se limitó a responder que se trata de una investigación federal que inició hace aproximadamente un año.

“Como ustedes saben, es una investigación federal que ya lleva más de un año, y es todo lo que sabemos al respecto”, declaró Ávila Olmeda, sin abundar en detalles ni hacer referencia a las acusaciones de los panistas, quienes aseguran que la detención de Ruffo Appel busca desviar la atención de los audios difundidos donde la gobernadora dialogaba con supuestos intermediarios para resolver su situación migratoria. El exgobernador panista, el primero de oposición en la historia de México al ganar la elección de Baja California en 1989, enfrenta un proceso por presunta delincuencia organizada y contrabando de hidrocarburos.

La mandataria tampoco respondió sobre la denuncia presentada en su contra por presunta traición a la patria durante la manifestación en la que militantes panistas exigieron la liberación de Ruffo Appel. Al concluir la conferencia, Ávila Olmeda se retiró sin aceptar más preguntas sobre ambos temas, dejando sin respuesta los señalamientos de la oposición, que ha encontrado en el caso una oportunidad para presionar a un gobierno estatal ya desgastado por el escándalo de los audios.

El silencio de la gobernadora contrasta con su estrategia anterior de salir a dar explicaciones detalladas sobre los audios, cuando presentó una cronología de contactos desde junio de 2025 y reconoció que buscó asesoría para recuperar su visa. Esta vez, Ávila Olmeda optó por desmarcarse del caso de Ruffo al calificarlo como un asunto federal ajeno a su administración, aunque la coincidencia temporal entre la captura del exgobernador panista y el escándalo de las grabaciones ha alimentado las sospechas sobre un posible uso político de la justicia.

La detención de Ruffo Appel es un nuevo capítulo a la turbulenta vida política de Baja California, donde en los últimos meses han chocado los intereses de tres gobernadores: el actual, Marina del Pilar; su antecesor inmediato, Jaime Bonilla Valdez, y ahora el exgobernador panista. Mientras el PAN exige garantías procesales y transparencia en el caso, la Fiscalía General de la República mantiene reserva sobre los alcances de una investigación que, según la gobernadora, no tiene relación con los audios que han sacudido a su administración.

baja california, marina del pilar avila olmeda, ernesto ruffo appel, pan, fiscalia general de la republica, fgr, delincuencia organizada, contrabando de hidrocarburos, detencion, audios, visa, cortina de humo, traicion a la patria, proceso electoral 2027, morena, investigacion federal