Reporteros Sin Fronteras confirma que el asesinato de Francisco Alejandro Leyva Aguilar en Oaxaca eleva a siete los comunicadores muertos en 2026, el incremento más alto desde 2011. Artículo 19 contabiliza 14 asesinatos en el gobierno de Claudia Sheinbaum y la organización califica la situación de “fracaso total” del Estado mexicano.
CDMX — El asesinato de Francisco Alejandro Leyva Aguilar, acribillado el 22 de julio mientras desayunaba en un puesto de comida callejera en San Pablo Etla, Oaxaca, se convirtió en el séptimo homicidio de un periodista en México en lo que va de 2026. La organización Reporteros Sin Fronteras (RSF) alertó que esta cifra representa el incremento más alarmante de víctimas mortales contra la prensa en el país desde 2011 o 2012, cuando la violencia contra informadores alcanzó niveles que hoy, según la representante de RSF en México, Balbina Flores, “es muy difícil de asimilar”. “Contar siete asesinatos en siete meses es muy difícil de asimilar. Tantos asesinatos tan seguidos te dejan un poco pasmado”, declaró Flores en entrevista con EFE.
Leyva Aguilar, exdirector de la Corporación Oaxaqueña de Radio y Televisión (CORTV) y columnista digital, había denunciado amenazas de muerte el 14 de julio de 2025 ante la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca, en las que señalaba al gobernador Salomón Jara por desacreditar su trabajo en las conferencias matutinas. Pese a esa denuncia, no recibió protección. La organización Artículo 19 ha documentado que al menos 181 periodistas han sido asesinados en México desde el año 2000, y que 14 de esos crímenes ocurrieron durante el actual sexenio de Claudia Sheinbaum, quien asumió la presidencia en octubre de 2024. Veracruz encabeza la lista de entidades con más homicidios de comunicadores (34), seguida de Oaxaca y Guerrero.
Para RSF, el contexto actual evidencia el “fracaso total” de las autoridades para brindar protección a la prensa, especialmente a los periodistas de medios locales y zonas rurales. “Esto es ya insostenible. Estas cifras nos siguen llenando de horror porque pareciera que esto no se detiene. Son periodistas que habían sido amenazados previamente y nadie los protegió. Es inaceptable”, lamentó Flores. La organización también criticó la narrativa gubernamental de “descalificar” a los medios de comunicación y advirtió que, pese al discurso oficial sobre la reducción de homicidios, el nivel de crímenes contra informadores muestra un incremento “similar” al registrado durante el mandato del expresidente Enrique Peña Nieto (2012-2018).
La relación entre el crimen organizado y las autoridades locales ha quedado en evidencia en casos recientes, como el asesinato de la periodista Roxana Guzmán en Veracruz, por el que fueron detenidos varios policías municipales acusados de complicidad con sus secuestradores. “Si al Gobierno o a las autoridades locales y federales no les importa un periodista, ¿por qué al crimen organizado le habría de importar?”, cuestionó Flores. La representante de RSF llamó a la comunidad internacional a “exigir cuentas” a México y pidió al Gobierno federal que adopte un “plan de emergencia” para combatir la violencia y la impunidad. En su Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2026, RSF situó a México en el segundo lugar mundial de países más peligrosos para el periodismo, solo detrás de Gaza, y reportó más de 150 comunicadores asesinados y 28 desaparecidos desde el año 2000.
La Fiscalía General de la República asumió la investigación del caso Leyva Aguilar, mientras el Gabinete de Seguridad del gobierno de Sheinbaum aseguró que el crimen no quedará impune. Sin embargo, para las organizaciones defensoras de la libertad de expresión, la apertura de investigaciones después de cada homicidio “no ha servido para proteger vidas” y se ha convertido en una respuesta insuficiente. “La sociedad un poco ha ido normalizando esta situación. Se tiene que enfrentar con políticas reales y contundentes de lucha contra la impunidad y de protección eficaz hacia los periodistas. (La prensa) es el blanco fácil y hay desprotección total”, sentenció Flores. México, el país más letal para la prensa en América, sigue sin ofrecer garantías a quienes ejercen el periodismo, pese a las promesas oficiales y a la condena internacional.


0 Comentarios