La Sedena declaró a Nuevo León como el principal punto estratégico de almacenamiento de combustibles ilegales en el norte de México. De la ordeña de ductos, el huachicol evolucionó a un esquema industrial de triangulación con Texas: compran combustible legalmente, lo cruzan como aceites usados por aduanas de Colombia, Nuevo Laredo y Reynosa, y lo distribuyen desde mega patios en Salinas Victoria y Apodaca hacia gasolineras formales. Los aseguramientos crecieron 312% entre 2024 y 2026.
NL. — El huachicol en Nuevo León ha dejado de ser la ordeña nocturna de un ducto para convertirse en una industria paralela con logística, almacenamiento y distribución a escala regional. En octubre de 2025, la Secretaría de la Defensa Nacional identificó a la entidad como el principal punto estratégico para el resguardo de combustibles ilegales en el norte del país. Las investigaciones posteriores revelaron una red de triangulación que conecta empresas en Texas con aduanas mexicanas, donde los cargamentos de combustible adquiridos legalmente en Estados Unidos ingresan bajo declaraciones falsas como aceites usados o lubricantes industriales, evadiendo impuestos y controles aduanales.
El crecimiento de esta actividad ha sido exponencial. De acuerdo con datos de la Fiscalía General de la República, los aseguramientos de hidrocarburos ilícitos en Nuevo León pasaron de un millón 100 mil litros en 2024 a 4 millones 536 mil 346 litros en lo que va de 2026, lo que representa un incremento del 312 por ciento. Sumando el año 2025, cuando se incautaron 2 millones 509 mil 169 litros, el acumulado desde 2024 hasta el 9 de julio de 2026 asciende a 8 millones 145 mil 515 litros de combustible asegurado, con un valor comercial estimado entre 196 y 240 millones de pesos.
Los municipios de Allende, Apodaca y Cadereyta concentran el 60.4 por ciento del total asegurado en el periodo. Allende encabeza la lista con 2 millones 405 mil 560 litros incautados en dos operativos; le sigue Apodaca con un millón 264 mil 650 litros, y Cadereyta con un millón 250 mil 750 litros. Solo en los primeros días de julio de 2026, operativos en García y Escobedo aseguraron 54 mil 600 y 111 mil litros respectivamente, evidenciando que la actividad no cede. Los decomisos han incluido tractocamiones, autotanques, contenedores, bombas de trasiego y la inhabilitación de tomas clandestinas.
El modus operandi documentado por las autoridades revela una sofisticación que supera el robo directo de ductos. La red opera mediante una triangulación que inicia con la compra legal de combustible en Texas, el cruce por las aduanas de Colombia (Nuevo León), Nuevo Laredo y Reynosa (Tamaulipas), y la posterior comercialización en la zona metropolitana de Monterrey. Los hidrocarburos llegan a mega patios de almacenamiento ubicados en Salinas Victoria y Apodaca, donde se mezclan con otros químicos y se redistribuyen a través de pipas ordinarias que surten a gasolineras formales en la entidad. De esta manera, el combustible ilegal se mimetiza con el mercado legal.
La presión desde Estados Unidos ha sido un factor determinante en la intensificación de los operativos. La Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN) detectó flujos de efectivo vinculados a esta actividad, lo que llevó a las autoridades mexicanas a redoblar esfuerzos. En noviembre de 2025, la Fiscalía congeló activos de corporativos de carga originarios de Nuevo León por su vinculación con el decomiso del buque de José Antonio N., alias "El Titán", y con las redes de distribución del empresario tamaulipeco Roberto Blanco Cantú, conocido como "El Señor de los Buques". Un año antes fue detenido el operador conocido como "El Güero Huachicol", identificado como el vínculo entre el comercio ilegal y gasolineras formales en Nuevo León.
A pesar de los récords en aseguramientos, la ex presidenta del Consejo Ciudadano de Seguridad Pública del Estado, Ana María Esquivel, advirtió que la estrategia sigue incompleta. "Tendríamos que ver en Nuevo León, quiénes son los operadores principales en este fenómeno y pues de esto no hemos visto mucho. Se tendrían que estar yendo precisamente a su captura (de los operadores), porque si no es como trabajar momentáneamente por un fenómeno que va a seguir, solo cambia de lugares o de momentos", sentenció. La declaración subraya la paradoja de un combate que incauta volúmenes históricos sin desmantelar a las cúpulas que orquestan el negocio.
El caso de Nuevo León es un centro logístico de alcance regional que opera con métodos industriales y complicidad en varios niveles: desde agentes aduanales y militares en las fronteras, hasta empresarios del transporte y gasolineros en la zona metropolitana de Monterrey. La evolución del delito, que transitó de la ordeña de ductos a la importación fraudulenta con triangulación internacional, plantea un desafío estructural para las autoridades, que deberán decidir si persisten en la incautación de combustible o avanzan hacia la desarticulación de las redes de mando que mantienen en pie esta economía paralela.


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