Familiares de internos se manifestaron en el Cereso de San Miguel y denunciaron que La Familia Michoacana controla el penal. Exigen el traslado de cuatro internos, entre ellos Félix N., señalado como operador del grupo criminal. Acusan cobro de piso, extorsiones, acoso sexual y protección de mandos de la Marina.
PUEBLA DE ZARAGOZA, PUEBLA. — La crisis en el sistema penitenciario de Puebla estalló nuevamente. Familiares de personas privadas de la libertad (PPL) se manifestaron este lunes a las afueras del Centro de Reinserción Social (Cereso) de San Miguel, en la colonia Lomas de San Miguel Batán, para denunciar que La Familia Michoacana mantiene el control al interior del penal. Con pancartas y consignas, los manifestantes bloquearon el Camino al Batán y exigieron la renuncia del director del penal, Jorge Ortiz Delgadillo, así como el traslado de cuatro internos identificados como Juan Carlos, Juan Pedro alias "El Ambriz", César Apolonio y Félix N., este último señalado como presunto operador de La Familia Michoacana dentro del centro penitenciario.
Las denuncias de los familiares revelan un entramado de corrupción y violencia que opera con total impunidad en el penal. Los manifestantes señalaron que, por instrucción del director del Cereso, solo se permite el ingreso de 300 gramos de alimentos, una medida que calificaron como violatoria de los derechos humanos. Además, denunciaron cobros irregulares por visita íntima, renta y uso ilícito de líneas telefónicas, así como extorsión generalizada. Varias mujeres acusaron a los agentes del penal de pedir "favores sexuales" a cambio de permitir el ingreso de alimentos o visitas.
Lo más grave de las denuncias es el señalamiento de que estas actividades ilícitas operan con la presunta protección de mandos de la Marina. Los familiares también señalaron a la administración del ex subsecretario de Centros Penitenciarios por presuntos actos de corrupción, lo que sugiere que la colusión entre autoridades penitenciarias y el crimen organizado no es un hecho aislado.
La protesta de este lunes fue la segunda manifestación de familiares de PPL en el penal de San Miguel en lo que va de 2026. En enero, ya habían bloqueado el Camino al Batán y el Periférico Ecológico para denunciar la imposición de uniformes obligatorios y una agresión contra un interno. La recurrencia de las protestas evidencia que las autoridades no han atendido las demandas de los familiares y que la situación al interior del penal sigue siendo insostenible.


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