Inegi revela que Puebla mantiene una percepción de inseguridad del 81.3% en junio de 2026. Esto es que 8 de cada 10 personas consideran inseguro vivir en su demarcación. Lo anterior sin cambios estadísticos significativos frente a 2025, aunque los conflictos directos entre la población suben al 51%.
PUEBLA DE ZARAGOZA, PUEBLA. — Mientras que la media nacional de la percepción de inseguridad en zonas urbanas descendió a 59.8 por ciento en junio de 2026, la ciudad de Puebla se mantiene en un nivel significativamente más alto, con 81.3 por ciento de su población de 18 años y más considerando inseguro vivir en su demarcación. Este dato, coloca a la capital poblana entre las urbes con mayor temor al delito en el país, muy por encima del promedio y sin señales de una mejora sustancial en el corto plazo.
El estancamiento de la percepción en Puebla se confirma al analizar la evolución trimestral y anual. De acuerdo con los datos publicados por el instituto, la cifra pasó de 81.5 por ciento en marzo de 2026 a 81.3 por ciento en junio, una variación que el organismo califica como “sin cambio estadísticamente significativo”. En la comparación interanual, el descenso fue de 84.0 por ciento en junio de 2025 a 81.3 por ciento en el mismo mes de este año, una reducción de 2.7 puntos porcentuales que tampoco alcanza relevancia estadística. Esto implica que, a pesar de los esfuerzos de las autoridades, la sensación de vulnerabilidad entre los poblanos se ha mantenido prácticamente inalterada durante más de un año.
Sin embargo, lo que sí muestra un movimiento estadísticamente relevante es el incremento en los conflictos y enfrentamientos directos entre la población. En el segundo trimestre de 2026, 51.0 por ciento de los habitantes de Puebla reportó haber tenido algún altercado con familiares, vecinos, compañeros de trabajo o escuela, personal de establecimientos o autoridades de gobierno. Esta proporción representa un salto considerable frente al 39.5 por ciento registrado en el primer trimestre del mismo año, un aumento que el Inegi destaca como “estadísticamente significativo”. El dato refleja un deterioro en la convivencia social que contrasta con la rigidez de la percepción general sobre la inseguridad.
El contexto nacional ofrece un contraste que subraya la particularidad del caso poblano. Mientras que ciudades como Zapopan bajaron de 70.8 a 54.1 por ciento en percepción de inseguridad, o Ciudad Nezahualcóyotl pasó de 55.5 a 41.3 por ciento, Puebla permanece anclada en el grupo de las más temerosas, junto con Irapuato (91.2 %) y Culiacán (90.8 %). La falta de avances en la percepción, combinada con el aumento de las fricciones sociales, plantea un escenario complejo para las autoridades locales y estatales, que deben atender no solo el combate al delito, sino también la creciente conflictividad en el espacio público y privado de la ciudad.
Los números del INEGI para el segundo trimestre de 2026 dibujan así una realidad dual para Puebla: una percepción de inseguridad enquistada en cifras cercanas al 81 por ciento, que no logra reducirse de manera contundente, y una explosión de los conflictos cotidianos que afecta a más de la mitad de la población. Mientras la media nacional muestra una ligera mejoría, la capital poblana parece enfrentar un estancamiento en la confianza ciudadana y un aumento en la tensión social, factores que exigen una revisión profunda de las políticas de prevención y mediación en el ámbito urbano.


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