Entre enero y mayo de 2026, la FGE registró 830 carpetas por robo de autopartes (+11.6%) y 4,385 por robo de vehículo (-6.8%). Puebla capital y Tehuacán concentran el 77% de los casos. El CCE alerta que las piezas robadas se venden en redes sociales y que los focos rojos son La Paz, Centro Histórico, Atlixcáyotl, Huexotitla y Plaza San Pedro.
PUEBLA DE ZARAGOZA, PUEBLA. — El robo de vehículos y autopartes se ha convertido en uno de los delitos patrimoniales de mayor impacto en Puebla. De acuerdo con las estadísticas de la Fiscalía General del Estado (FGE), entre enero y mayo de 2026 se registraron 830 carpetas por robo de autopartes, lo que representa un incremento del 11.6% en comparación con el mismo periodo de 2025. En contraste, el robo de vehículo automotor sumó 4,385 carpetas en los primeros cinco meses del año, con una disminución del 6.8% respecto al año anterior. Ambas cifras reflejan la dimensión de un mercado ilegal que mueve piezas y unidades completas, alimentado por la demanda de autopartes y la operación de bandas dedicadas al desmantelamiento de vehículos.
La concentración del delito en la zona metropolitana es evidente. Puebla capital y Tehuacán acumulan el 77% de las carpetas por robo de autopartes, con 2,182 y 2,203 casos respectivamente entre enero de 2025 y mayo de 2026. En el robo de vehículo, la capital registró 5,126 casos y Tehuacán 5,593 en el mismo periodo, lo que confirma que ambas ciudades son el epicentro de la criminalidad patrimonial en el estado. Las zonas más afectadas en la capital incluyen la colonia La Paz, el Centro Histórico, la Vía Atlixcáyotl, Huexotitla y el área circundante a la Plaza San Pedro, según el Consejo Coordinador Empresarial (CCE).
El modus operandi de los delincuentes ha evolucionado. Mientras el robo de vehículo ha mostrado una ligera disminución, el robo de autopartes ha crecido, lo que sugiere que los grupos criminales están optando por desmantelar las unidades robadas en lugar de comercializarlas completas. La baja incidencia de violencia en los robos de autopartes —el 99.4% de los casos ocurre sin violencia— facilita la operación de los delincuentes, que actúan en vehículos estacionados y sin enfrentar resistencia. La venta de piezas robadas se ha trasladado a las redes sociales, donde los compradores pactan la compra y la entrega se realiza en puntos como la calle 46 Poniente, que ha dejado de ser un mercado abierto para convertirse en un punto de distribución.
El CCE ha exigido a las autoridades investigar la oferta de autopartes usadas en internet y reforzar la vigilancia en los focos rojos identificados. La diputada Graciela Palomares Ramírez advirtió que la zona de la 46 Poniente sigue siendo un “foco rojo” y que se necesita una intervención integral de las autoridades para combatir la comercialización de piezas ilícitas. El secretario General de Gobierno del municipio de Puebla, Francisco Rodríguez Álvarez, reconoció que el modus operandi ha variado y que las redes sociales han complicado el combate al delito.
El robo de vehículos y autopartes no es un problema menor. En los primeros cinco meses de 2026, la FGE reportó un total de 4,385 robos de vehículos, de los cuales 2,910 corresponden a automóviles y 1,475 a motocicletas. Las cifras anuales confirman la magnitud del problema: entre enero de 2025 y mayo de 2026, se registraron 14,612 robos de vehículo y 2,832 robos de autopartes en todo el estado. La relación entre ambos delitos es directa: los vehículos robados son desmantelados para vender sus piezas, alimentando un mercado ilegal que opera con impunidad en las plataformas digitales.


0 Comentarios