La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que en México no hay refinerías clandestinas, sino "centros de procesamiento ilegal de combustible", al defender los operativos de la Guardia Nacional contra instalaciones como la asegurada en Reynosa a 1.5 kilómetros de un cuartel. La mandataria confirmó que la FGR investiga el caso del buque denunciado por la Marina y los ferrotanques vinculados al exgobernador Ernesto Ruffo.

CDMX — La presidenta Claudia Sheinbaum rechazó este viernes que en México existan refinerías clandestinas y precisó que las instalaciones aseguradas por las autoridades deben denominarse "centros de procesamiento ilegal de combustible". La declaración, emitida durante su conferencia matutina, buscó deslindar la magnitud de los decomisos recientes en Tamaulipas de la infraestructura formal de Petróleos Mexicanos, luego de que se diera a conocer que una de esas instalaciones operaba a solo 1.5 kilómetros de un cuartel de la Guardia Nacional en Reynosa.

"No son refinerías, son algunos centros de procesamiento, es muy distinto a una refinería que lleva procesos bastante complejos. Es un centro de procesamiento ahí en Cadereyta (sic)", señaló la mandataria, en referencia a la refinería asegurada el 21 de julio en la brecha "El Becerro", que procesaba 7 mil barriles diarios de petróleo robado a Pemex y contaba con permisos de la Agencia Nacional de Seguridad Industrial y Protección al Medio Ambiente. Sheinbaum defendió la actuación de la Guardia Nacional al sostener que fue la propia corporación la que detectó y aseguró la instalación, como parte del trabajo del Gabinete de Seguridad.

"Fue la misma Guardia Nacional quien hace este operativo, al darse cuenta que hay un centro de procesamiento de combustible, es el trabajo del Gabinete de Seguridad frente al procesamiento ilegal o transporte ilegal o contrabando de combustible", afirmó. La Presidenta añadió que, una vez asegurado el sitio, la Fiscalía General de la República interviene para realizar las investigaciones correspondientes, que incluyen peritajes para determinar el tipo de hidrocarburo, la capacidad de la instalación y la posible identidad de sus operadores. Las autoridades no reportaron detenidos en el operativo de Reynosa, ni en el centro de almacenamiento asegurado en Coatepec, Veracruz.

Sheinbaum confirmó que la FGR mantiene abiertas varias líneas de investigación en el caso del huachicol fiscal. "La FGR tiene varias investigaciones, una de ellas viene del buque que denunció la propia Marina en donde estaba entrando combustible de contrabando, otra viene de los ferrotanques que entraron por Coahuila, que es donde está involucrado el ex Gobernador, y hay otras más que tiene la FGR en donde se participa de manera permanente", detalló. La mención del buque de Altamira, con 10 millones de litros de diésel ilegal decomisados en marzo de 2025, y de los ferrotanques de Coahuila vinculados a la empresa Ingemar, confirma que ambos expedientes forman parte de la estrategia federal contra el huachicol fiscal.

La mandataria explicó que el transporte ilegal de combustible se identifica, entre otros mecanismos, a través de la ausencia de los códigos QR que la Secretaría de Energía ordenó para todo vehículo autorizado. "A través de que no tienen identificados los QRs que ordenó la Secretaría de Energía que debe de tener cualquier transporte que transporte combustible y de otros esquemas de información que se han desarrollado", señaló. La declaración introduce un elemento técnico de control oficial, aunque no precisó si el sistema ha sido implementado efectivamente en todo el país ni si ha permitido detectar las redes de contrabando documentadas en Tamaulipas, Coahuila y Veracruz.

La distinción terminológica de Sheinbaum contrasta con los reportes periodísticos que han documentado la existencia de instalaciones de procesamiento con capacidad industrial, como la refinería de Reynosa, que operaba con tanques verticales, tuberías, bombas de trasiego y capacidad para 7 mil barriles diarios, además de estar registrada como petroquímica ante la ASEA. La refinería, construida por una empresa vinculada a Ángel Arnoldo Ramírez Salinas, sucesor de Sergio Carmona, es solo una de al menos diez plantas similares sembradas en los alrededores de Reynosa, según investigaciones periodísticas.

El caso de Reynosa, junto con los aseguramientos en Coatepec, Veracruz, y las investigaciones por el buque de Altamira y los ferrotanques de Coahuila, conforma un expediente que ya ha implicado a un exgobernador, militares, marinos, empresarios y políticos locales. La FGR mantiene abiertas las carpetas de investigación sin que hasta el momento se hayan reportado detenciones en los casos de Reynosa o Coatepec, mientras la defensa del Vicealmirante Manuel Roberto Farías Laguna logró que la Fiscalía citara a declarar a siete marinos en el caso de los 31 buques con combustible ilegal en Altamira y Tampico. La ofensiva federal contra el huachicol fiscal, que la Presidenta Sheinbaum ha respaldado públicamente, continúa expandiéndose hacia nuevas regiones del país.

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