Rubén Rocha Moya regresó a la gubernatura de Sinaloa el 21 de agosto. 33 horas después, pidió licencia por segunda vez. La presión de Sheinbaum, el deslinde de Morena, el reproche de los gobernadores y la exigencia de la DEA lo obligaron a retirarse. La oposición pide su extradición. La fractura en Morena comienza a verse.

CULIACÁN, SINALOA. — El 21 de agosto de 2026, Rubén Rocha Moya regresó a la gubernatura de Sinaloa después de 112 días de licencia. Dijo "Aquí estoy" en un video. 33 horas después, pidió nueva licencia. Su regreso no fue una reincorporación real. Fue un acto simbólico, un desafío a la estructura de la 4T, una orden de AMLO para frenar su posible entrega a Estados Unidos. Pero la presión fue demasiado fuerte.

— Este reportaje es parte del expediente NARCUS. —

La cronología de esas 33 horas revela la magnitud del cerco. A las 06:01 h, Sheinbaum informó que un cuadro gripal le impedía asistir a la mañanera. A las 09:46 h, Rocha anunció su regreso. A las 13:28 h, la Secretaría de Gobernación se desmarcó. A las 14:56 h, Morena se deslindó. A las 18:35 h, los gobernadores de la 4T reprocharon a Rocha. Al día siguiente, Sheinbaum advirtió que ningún interés particular está por encima de la nación. Y a las 18:40 h, Rocha pidió licencia. 33 horas después de haber regresado, se fue.

El exdirector de la DEA, Derek Maltz, fue contundente. En un mensaje dirigido a Omar García Harfuch, exigió una "operación de alto nivel de arresto y remoción hacia la USA". Rocha debe rendir cuentas, dijo. La acusación del Distrito Sur de Nueva York —conspiración para importar narcóticos, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos— sigue vigente. Rocha Moya enfrenta una pena mínima de 40 años y hasta cadena perpetua.

La oposición aprovechó el momento. Roberto Gil Zuarth dijo que las licencias ya no son suficientes. Guadalupe Acosta Naranjo afirmó que Rocha ya perdió el fuero y debe ser entregado a la justicia americana. Jorge Álvarez Máynez exigió que sea juzgado. José Elías Lixa (PAN) pidió juicio político y desaparición de poderes en Sinaloa. La oposición está unificada: Rocha Moya debe ser extraditado.

Dentro de Morena, la fractura comienza a verse. Manuel Velasco, gobernador de Chiapas y líder del PVEM, calificó el regreso de Rocha como una "torpeza" y pidió su renuncia. El PVEM analiza romper con Morena en Sinaloa y postular a Ricardo Madrid Pérez en 2027. Velasco actúa por su cercanía con Harfuch, quien mantiene distancia de Rocha. El coordinador de Morena, Ricardo Monreal, habló de un "desencuentro aparente". La simulación de la 4T ya no es creíble. Hay tensiones reales.

El Congreso de Sinaloa deberá resolver la nueva licencia. Yeraldine Bonilla podría regresar como gobernadora interina. Pero la pregunta que queda en el aire es: ¿cuánto tiempo más podrá la 4T proteger a Rocha Moya? EE.UU. no lo suelta. La oposición exige su entrega. La fractura en Morena se profundiza. Rocha Moya es una pieza que ya no encaja en el tablero de la 4T. Su regreso de 33 horas fue su último acto de poder. El cerco no cede. Y Rocha Moya sabe que la cuenta está por pagarse.

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