Laura Artemisa conserva una plataforma territorial clave mediante Obra Comunitaria, mientras Gaby “La Bonita” acumula presencia en barrios y comunidades. Armenta mantiene abiertas dos rutas de capital político rumbo a 2027.

TOCHIMILCO, PUEBLA. — El Gobierno de Puebla mantiene a Laura Artemisa al frente de una de sus principales herramientas de penetración territorial, mientras Gaby “La Bonita” Sánchez construye otra vía de presencia política basada en cercanía y comunidad.

La conmemoración del Día Internacional de los Pueblos Indígenas en Tochimilco dejó una señal relevante en el tablero político poblano. Laura Artemisa García Chávez, secretaria de Bienestar, apareció nuevamente como responsable de reportar los alcances del programa de Obra Comunitaria, una estructura que durante 2025 destinó 212 millones de pesos a 820 proyectos en 383 localidades de 115 municipios.

En lo que va de 2026, el programa suma otros 271 proyectos en 190 localidades de 85 municipios, con una inversión de 83.2 millones de pesos. Más allá de las cifras administrativas, se trata de una red de intervención gubernamental con capacidad para llegar directamente a comunidades y atender necesidades de infraestructura.

El dato modifica una lectura que podría resultar apresurada: Laura Artemisa no ha desaparecido del tablero político. Su exposición reciente puede ser menor frente a la creciente presencia de Gaby “La Bonita” Sánchez, pero permanece al frente de una dependencia que administra uno de los instrumentos con mayor capacidad de penetración territorial del gobierno de Alejandro Armenta.

La diferencia está en el mecanismo. Mientras Laura aparece vinculada a obra, recursos y estructura institucional, Gaby acumula presencia mediante deporte, cultura, agua, recuperación de espacios y actividades comunitarias. Una construye capital político desde la capacidad de intervención del gobierno; la otra, desde la proximidad física y simbólica con colonias, barrios y juntas auxiliares.

La coincidencia discursiva tampoco es menor. El acto de Tochimilco coloca en el centro conceptos como pueblos indígenas, derechos, dignidad, justicia, inclusión y transformación, mientras la presidenta Claudia Sheinbaum planteaba desde las faldas del Izta-Popo resignificar el territorio mediante su propuesta de sustituir el nombre de Paso de Cortés por Paso de los Pueblos Indígenas.

Así, la agenda estatal vuelve a alinearse con la narrativa nacional de la Cuarta Transformación: el pueblo como sujeto político y destinatario de la acción gubernamental. Y Armenta aparece nuevamente como articulador de esa narrativa en territorio poblano.

El movimiento resulta políticamente más interesante si se observa hacia 2027. El gobernador no parece obligado todavía a cerrar una carta. Puede mantener a Laura al frente de una estructura territorial de recursos mientras observa qué ocurre con una figura como Gaby, cuya presencia comunitaria comienza a producir un capital diferente.

Por ahora, los hechos no permiten afirmar que exista una decisión tomada para Puebla capital. Sí permiten identificar dos rutas de acumulación política dentro del mismo gobierno: Laura representa estructura y capacidad de distribución; Gaby, presencia e identificación territorial. La verdadera disputa será determinar cuál de esas formas de capital resulta más valiosa cuando llegue el momento de elegir.

Resumen: Laura Artemisa conserva una plataforma territorial clave mediante Obra Comunitaria, mientras Gaby “La Bonita” acumula presencia en barrios y comunidades. Armenta mantiene abiertas dos rutas de capital político rumbo a 2027.

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