El Congreso de Sinaloa aprobó por unanimidad la licencia indefinida solicitada por Rubén Rocha Moya, después de que el gobernador morenista regresara al cargo por apenas 33 horas. La decisión se tomó en menos de 24 horas. El lunes 24 de agosto se definirá al gobernador interino, con Yeraldine Bonilla como la opción más probable.
CULIACÁN, SINALOA. — El Congreso del Estado de Sinaloa avaló este domingo la licencia indefinida solicitada por Rubén Rocha Moya como Gobernador del Estado. En votación económica, se aprobó por unanimidad la separación del cargo del morenista, quien había regresado a la gubernatura el viernes 21 de agosto después de 112 días de licencia. Rocha Moya estuvo en el cargo apenas 33 horas. El presidente del Congreso, Manuel de Jesús Guerrero Verdugo, anunció que se expedirá el acuerdo correspondiente y que el expediente será turnado a la Comisión de Puntos Constitucionales y Gobernación para que emita la propuesta de gobernadora o gobernador interino.
— Este reportaje es parte del expediente NARCUS. —
La decisión del Congreso se tomó con celeridad. Apenas un día después de que Rocha Moya solicitara la licencia —y después de que Claudia Sheinbaum, Morena, los gobernadores de la 4T y la oposición se pronunciaran en contra de su regreso—, el Poder Legislativo estatal actuó. La unanimidad refleja que la salida de Rocha Moya fue una decisión pactada, no una derrota política, sino una estrategia de control de daños.
El Congreso también convocó a un cuarto periodo extraordinario de sesiones para el lunes 24 de agosto, con el fin de proponer y tomar protesta a la persona que ocupará el cargo de Gobernador interino. Todo apunta a que Yeraldine Bonilla, quien ya había ocupado el cargo durante los 112 días de licencia de Rocha Moya, regresará al puesto. Bonilla fue la mano derecha de Rocha Moya y la gobernadora interina que mantuvo la continuidad del gobierno estatal durante su ausencia. Su regreso sería la opción más lógica y menos disruptiva para la 4T.
La licencia de Rocha Moya y la designación de un nuevo gobernador interino cierran un capítulo de 33 horas que expuso las fracturas internas de la 4T y la presión de Washington. Rocha Moya regresó para demostrar que AMLO sigue mandando. Se fue para demostrar que la presión de EE.UU. es demasiado fuerte. El Congreso de Sinaloa, dominado por Morena y aliados, actuó como un engranaje más de la maquinaria política: aprobó la licencia, convocó a sesión extraordinaria y prepara el relevo. La simulación sigue siendo la estrategia. Y el lunes, Bonilla probablemente tomará protesta.
La pregunta que queda en el aire es: ¿cuánto tiempo más podrá la 4T seguir moviendo las piezas de este tablero antes de que el sistema colapse? Rocha Moya ya no está en el cargo. Pero su caso sigue abierto en Nueva York. La presión de Washington no cesa. La salida de Rocha Moya no es el final de la crisis. Es solo un nuevo capítulo.


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