El gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, retomó el ejercicio de su cargo este viernes después de 112 días de licencia solicitada el 1 de mayo tras la acusación de Estados Unidos por presuntos nexos con el narcotráfico. Rocha Moya afirmó que la Fiscalía General de la República (FGR) no encontró "los mínimos elementos de prueba" en su contra y calificó las acusaciones como "falsas e injerencistas".
CULIACÁN, SINALOA. — El gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, retomó este viernes el ejercicio de su cargo después de 112 días de licencia. En una carta pública, el mandatario morenista afirmó que la Fiscalía General de la República (FGR) no encontró "los mínimos elementos de prueba" de que cometió algún crimen o de algún nexo con el narcotráfico, luego de que Estados Unidos lo señalara formalmente el 29 de abril como parte de una acusación contra diez funcionarios sinaloenses. Rocha Moya calificó las acusaciones como "falsas, con motivaciones políticas e injerencistas de la ultraderecha nacional y extranjera".
— Este reportaje es parte del expediente NARCUS. —
El regreso de Rocha Moya se produce después de que la gobernadora interina, Yeraldine Bonilla Valverde, asumiera el cargo durante su ausencia. Al reincorporarse, Rocha Moya sostuvo un encuentro con todos los integrantes de su gabinete en el Salón de Gobernadores de Palacio de Gobierno, donde se puso al corriente de los asuntos tratados durante su licencia. Bonilla regresó a la Secretaría General de Gobierno, completando el ciclo de la transición interina. "Es mi deber cumplir con el mandato de las y los sinaloenses, quienes me eligieron como titular del Poder Ejecutivo para gobernar hasta el 31 de octubre de 2027", declaró el gobernador.
Rocha Moya sostiene que durante su licencia se puso "a la orden del sistema de justicia de nuestro país" para ser investigado. "Durante el lapso que comprendió mi licencia... me puse a la orden del sistema de justicia de nuestro país para ser investigado de las falsas acusaciones", afirmó. La FGR no ha emitido un comunicado confirmando que no existen pruebas contra Rocha Moya. La declaración del gobernador se basa en su propia interpretación de la investigación federal, que no ha sido validada públicamente por la Fiscalía.
El regreso de Rocha Moya ocurre mientras dos de sus exsecretarios, Gerardo Mérida Sánchez y Enrique Díaz Vega, ya se encuentran en calidad de testigos colaboradores en Estados Unidos. La contradicción es evidente: mientras los exfuncionarios de su gobierno negocian su cooperación con Washington, Rocha Moya regresa a la gubernatura amparado en la protección del gobierno federal. La oposición ha cuestionado el regreso del gobernador, señalando que la FGR no ha actuado con la misma celeridad que en otros casos. La pregunta que queda en el aire es si EE.UU. aceptará la versión de Rocha Moya o si la "siguiente parte" de Landau incluirá acciones contra el gobernador reincorporado.


0 Comentarios