Teōtl comienza con una crisis de ansiedad que llevó a Rodrigo Chacón a replantear su vida. Una llamada con su madre, entre lágrimas, lo hizo reconocer que debía recuperar el control. “Yo estoy hecho para más, no es posible que me esté afectando cada cosita y la vida me esté controlando a mí, en vez de que yo controle a la vida”, recuerda. A partir de ese momento rediseñó su rutina con horarios fijos de sueño, ejercicio constante y una dieta estricta bajo el esquema Whole Foods diet.
Originario de Monterrey, Rodrigo encontró inspiración en la estética regiomontana y en marcas como Aesop y Le Labo, que transforman productos simples en símbolos de estatus. Esa mezcla de disciplina personal y visión estética fue el punto de partida para imaginar una marca que uniera herencia cultural y lujo minimalista.
El origen de Teōtl
La primera prueba nació en casa, mezclando cebo de res con aceites esenciales junto a su madre. Los resultados en su piel y en la de amigos con acné lo convencieron de convertirlo en negocio. La fórmula se mantiene deliberadamente simple, con cebo de res y aceites esenciales seleccionados por sus propiedades, bajo el concepto de functional fragrance.
Lo que siguió de él fue el nombre de la marca, proveniente del náhuatl, Teōtl, significa “energía sagrada” o “Dios”. Chacón descubrió que los aztecas se bañaban hasta tres veces al día y purificaban su agua como acto espiritual. Para ellos, limpiar el cuerpo era honrar lo divino. Esa filosofía es hoy el eje narrativo de Teōtl, la limpieza como alineación entre lo físico y lo espiritual.
Constancia, viralización y gestión de la ansiedad
Aunque en un inicio fue considerada la marca para el mercado estadounidense, pronto encontró demanda en México, lo que obligó a resolver la logística aduanera para enviar pedidos. Tras dos años de publicaciones constantes y una comunidad pequeña pero fiel, el punto de inflexión llegó apenas el mes pasado, cuando un video suyo se viralizó.
“No era algo que nada más le tiraba dinero en marketing para explotar de una noche a otra. Era un proceso lento”
Parte de ese proceso fue vencer su resistencia a mostrarse en cámara. “Todo este proceso fue un deshacer del ego… si tienes miedo de algo, eso es lo que debes hacer”.
Hoy Rodrigo enfrenta el crecimiento de su empresa con la misma disciplina que lo llevó a crearla. Se concentra en los inputs diarios como dormir bien, comer limpio y ejercitarse, y acepta que los resultados finales están fuera de su control. “Yo escogí esta vida de ser empresario y esto es lo que esperaba”, dice, consciente de que el riesgo es parte del camino.



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