La Coordinación de Control Sanitario de Tehuacán desplegó un operativo en la verbena popular de las fiestas patrias para revisar alrededor de 150 puestos de antojitos y bebidas. El primer día, solo dos comerciantes no contaban con su tarjeta de control sanitario. La coordinadora Regina Amparo Esparagoza informó que las revisiones continuarán hasta el 16 de septiembre. Mientras el municipio celebra su independencia entre garnachas, cubrebocas y pruebas médicas, la sanidad se convierte en el único filtro que funciona en un gobierno que presume bodycams mientras su Protección Civil denuncia carencias.

TEHUACÁN, PUE. — Cada septiembre, Tehuacán se llena de banderas, gritos y antojitos. La patria se celebra con tacos, quesadillas, elotes y bebidas que prometen refrescar el calor de la verbena. Pero detrás del folclor hay una pregunta que pocos se hacen: ¿quién garantiza que esa comida no sea una bomba biológica? La Coordinación de Control Sanitario de Tehuacán se hizo cargo de esa pregunta y desplegó un operativo en la verbena popular para revisar alrededor de 150 puestos. El resultado del primer día fue casi milagroso: solo dos comerciantes no contaban con su tarjeta de control sanitario. En un municipio donde el gobierno presume bodycams y patrullas mientras su personal de Protección Civil denuncia falta de insumos médicos y unidades en mal estado, dos irregularidades sanitarias suenan a éxito. O a que el operativo revisó lo que quería revisar.

La coordinadora Regina Amparo Esparagoza explicó que los vendedores deben contar con pruebas médicas con resultados negativos, usar cubrebocas, mandil y gorra, y mantener sus áreas de trabajo limpias. La lista es razonable. La pregunta es si el operativo revisa lo mismo en todos los puestos o si hay jerarquías invisibles en la verbena. Porque en Tehuacán, como en todo México, la informalidad tiene niveles: están los que venden en la esquina sin permiso, los que pagan renta por un espacio, los que tienen padrinos políticos y los que, simplemente, nunca serán molestados. La sanidad, como la justicia, depende de quién la aplica.

El operativo es, en teoría, una acción preventiva. Pero también es una metáfora del municipio. Mientras el gobierno se ocupa de que los comerciantes tengan cubrebocas y pruebas médicas, los problemas estructurales de Tehuacán siguen sin resolverse: el tarifazo del agua potable que detonó protestas ciudadanas, la inauguración a puerta cerrada del Albergue de la Mujer, las cámaras parásitas instaladas por grupos delictivos, las clausuras de lavanderías mientras el agua sigue cara, y las denuncias del personal de Protección Civil sobre carencias operativas. La sanidad de los puestos de antojitos es importante, sin duda. Pero no deja de ser irónico que el Estado ponga tanto cuidado en la limpieza de una garnacha mientras el gobierno municipal de Alejandro Barroso acumula denuncias sin resolver.

La fiesta patria es un ritual de unidad. Los tehuacaneros salen a la calle, comen, beben, gritan "¡Viva México!" y olvidan, por unas horas, que el municipio que celebran es el mismo que no logra resolver sus problemas más básicos. La verbena popular es un espacio democrático: ricos y pobres comparten el mismo puesto de tacos, el mismo riesgo sanitario, la misma indigestión. Pero esa democracia de la calle no se refleja en las instituciones. La tarjeta de control sanitario es un papel que certifica que un comerciante puede vender comida. No certifica que el gobierno que lo inspecciona sea honesto.

El operativo continuará hasta el 16 de septiembre. Los inspectores revisarán tarjetas, gorras, mandiles y pruebas médicas. Los comerciantes que no cumplan serán apercibidos o clausurados. Es el orden funcionando en su versión más modesta: la sanidad de la comida. Y está bien. Pero mientras el gobierno se asegura de que los puestos de la verbena estén limpios, el ayuntamiento de Tehuacán sigue sin limpiar lo que realmente importa. La patria, después de todo, no se celebra solo con tacos. Se celebra con instituciones que funcionen. Y esas, en Tehuacán, siguen esperando su inspección.

control sanitario, tehuacan, fiestas patrias, verbena popular, regina amparo esparagoza, comerciantes, higiene, operativo, antojitos, alejandro barroso, pobla