Hidalgo acumula 73 casos activos de gusano barrenador del ganado en 33 municipios, lo que lo coloca en el 12º lugar nacional. Acatlán y Huejutla encabezan los registros con seis casos cada uno, seguidos de Acaxochitlán y Actopan con cinco. La plaga afecta principalmente al ganado, pero también a perros, caballos, cerdos, ovinos, caprinos y gatos.

HIDALGO. — La presencia del gusano barrenador del ganado continúa extendiéndose en distintas zonas de Hidalgo, una entidad que hasta ahora había permanecido fuera de los focos rojos de la emergencia sanitaria que afecta a México desde finales de 2024. De acuerdo con el reporte epidemiológico más reciente de autoridades federales, el estado acumula 73 casos activos distribuidos en 33 municipios, una cifra que coloca a Hidalgo en el sitio 12 a nivel nacional y confirma que la plaga, lejos de contenerse, sigue ganando territorio en el centro del país. El gusano barrenador del ganado, científicamente conocido como Cochliomyia hominivorax, es una mosca que deposita sus huevos en heridas abiertas de animales de sangre caliente y, ocasionalmente, de humanos.

Entre los municipios con mayor número de registros en Hidalgo se encuentran Acatlán y Huejutla, con seis casos cada uno, seguidos por Acaxochitlán y Actopan, con cinco reportes por demarcación. También se contabilizan cuatro casos en Cuautepec de Hinojosa, San Salvador, Santiago Tulantepec y Singuilucan, mientras que Mixquiahuala de Juárez y Pachuca registran tres casos cada uno, y Atotonilco el Grande suma dos. El resto de los contagios se encuentra distribuido en otros municipios del estado, de acuerdo con la información epidemiológica disponible. La dispersión geográfica abarca desde la Huasteca hasta el Altiplano, pasando por el Valle del Mezquital, lo que sugiere que las condiciones para la reproducción del insecto están presentes en múltiples ecosistemas de la entidad.

El gusano barrenador representa un riesgo principalmente para el ganado, aunque las heridas infestadas también pueden presentarse en otras especies domésticas y de producción, como perros, caballos, cerdos, ovinos, caprinos y gatos. Esta multiplicidad de hospedadores potenciales amplifica la capacidad de propagación de la plaga y dificulta su control, especialmente en zonas rurales donde la convivencia entre animales de distintas especies es cotidiana. Ante esta situación, las autoridades sanitarias recomiendan a propietarios y productores revisar periódicamente a sus animales, especialmente cualquier herida o lesión que presente cambios inusuales, y acudir con personal veterinario o las autoridades sanitarias correspondientes para su valoración. La vigilancia y detección temprana son fundamentales para evitar que los casos continúen propagándose hacia otras unidades de producción.

La situación de Hidalgo se enmarca en una crisis nacional que ya acumula 602 casos humanos de miasis por gusano barrenador desde abril de 2025, con tres defunciones confirmadas en Oaxaca, Querétaro y Yucatán, y presencia en 25 entidades federativas. El estado de Puebla, vecino de Hidalgo, reporta 54 casos humanos y ocupa el cuarto lugar nacional, mientras que Chiapas (157), Veracruz (107) y Oaxaca (56) encabezan la lista. La expansión hacia Hidalgo, una entidad con una importante actividad ganadera y una densa red de comercialización de animales, representa un riesgo adicional para la propagación de la plaga hacia el norte y el occidente del país, donde se concentran los principales corredores ganaderos y las zonas de exportación.

El control del gusano barrenador en Hidalgo enfrenta desafíos estructurales similares a los de otras entidades afectadas: la dispersión del insecto en municipios rurales con acceso limitado a servicios veterinarios, la falta de recursos para la vigilancia epidemiológica permanente y la necesidad de coordinación entre autoridades federales, estatales y municipales. La Técnica del Insecto Estéril, que México y Estados Unidos utilizaron durante décadas para erradicar la plaga, requiere de una producción masiva de moscas estériles y su liberación sistemática en las zonas afectadas, un operativo que, según ha reconocido la propia Senasica, es coordinado y ejecutado por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos a través del USDA-APHIS. La nueva planta de producción de moscas estériles en Chiapas, inaugurada el 27 de junio, aún no ha logrado frenar el avance de la plaga, que ya ha cruzado la frontera hacia Texas y Nuevo México. Mientras tanto, en Hidalgo, los 73 casos activos en 33 municipios son la advertencia de que el gusano barrenador sigue avanzando, y de que la batalla por contenerlo está lejos de terminar.

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