El cuerpo de Mateo Hernández López, de 16 años e hijo del presidente municipal de Tecamachalco, fue localizado sin vida el 23 de septiembre de 2026 en el paraje "La Tabla", en Azumbilla, municipio de Nicolás Bravo. Estaba envuelto en cobijas, sobre un camino de terracería junto a la carretera federal Tehuacán-Orizaba. Había desaparecido el 19 de septiembre.
TECAMACHALCO, PUEBLA REGIÓN GLOBAL. — El cuerpo de Mateo Hernández López, de 16 años, estudiante de preparatoria de la BUAP e hijo del presidente municipal de Tecamachalco, fue localizado sin vida la mañana del miércoles 23 de septiembre de 2026. El hallazgo ocurrió en el paraje conocido como "La Tabla", en territorio de Azumbilla, municipio de Nicolás Bravo, sobre un camino de terracería que conduce hacia San Felipe Maderas, a un costado de la carretera federal Tehuacán-Orizaba. El cuerpo estaba envuelto en cobijas. Fueron pobladores que transitaban por la zona quienes observaron un bulto sospechoso y dieron aviso a las autoridades. Elementos de seguridad acordonaron el área y personal especializado realizó las diligencias para el levantamiento y la identificación oficial. Con este hallazgo, el caso de Mateo —que había sido reportado como desaparecido cuatro días antes— se convierte en el primer desenlace fatal confirmado en este expediente.
La cronología del caso precisa lo que en un inicio se reportó de manera incompleta. Mateo salió de su domicilio el sábado 19 de septiembre de 2026, alrededor de las 13:00 horas, con el objetivo de realizar trabajos escolares en compañía de un grupo de compañeros. Desde ese momento no se supo más de él. La desaparición fue alertada por la familia a autoridades locales, pero la Fiscalía General del Estado no recibió una denuncia formal. Así lo confirmó la fiscal general, Idamis Pastor Betancourt, durante la conferencia matutina: hasta ese momento, la FGE no tenía denuncia formal, aunque la familia ya había alertado a las autoridades. Esa ausencia de denuncia retrasó la activación de los mecanismos legales de búsqueda inmediata, pese a que el secretario de Gobernación estatal, Samuel Aguilar Pala, había confirmado públicamente la desaparición y señalado que, por instrucciones del gobernador Alejandro Armenta, se activaron los protocolos institucionales de búsqueda y acompañamiento a la familia.
En las últimas horas también circuló la versión de un presunto secuestro. Sin embargo, las autoridades no han confirmado públicamente que el adolescente haya sido privado de la libertad bajo esa modalidad. La investigación continúa para esclarecer las circunstancias de la muerte y determinar responsabilidades. El cuerpo fue hallado en un punto que no corresponde al municipio de origen —Tecamachalco— ni a su entorno inmediato, sino en el corredor carretero Tehuacán-Orizaba, una zona de abandono de cuerpos.
En el caso de Mateo Hernández López la respuesta institucional parece haber sido desproporcionadamente mayor a la documentada en otros casos. La desaparición de Itzel Alejandra Maldonado Carmona el 25 de agosto de 2026 en Huauchinango no ha tenido un despliegue equivalente de agentes investigadores, ni se ha informado de una movilización de 30 elementos como la que se registró en Tecamachalco. La desaparición de Andrea González Vázquez y sus tres hijos —incluido un bebé de 10 meses y un niño con autismo— el 15 de septiembre de 2026 en Zacatlán tampoco ha generado una respuesta pública de esa magnitud. La asimetría es evidente: no todos los casos reciben la misma prioridad, y el factor que parece inclinar la balanza es la posición del padre de la víctima. El gobernador Armenta había declarado el 14 de septiembre que "quien comete un delito, sea quien sea, que asuma las consecuencias" y que nadie tiene "pasaporte para delinquir". El desenlace de este caso pondrá a prueba ese principio.
El contexto estatal agrava la lectura. Entre el 1 de enero de 2024 y el 31 de agosto de 2026, Puebla sumó 5,462 personas desaparecidas o no localizadas, ocupando el cuarto lugar nacional. De ellas, 2,581 son mujeres. La razón de género en la entidad es de 0.896 mujeres por cada hombre desaparecido, muy por encima del promedio nacional de 0.587. El informe de Red Lupa y el Instituto Mexicano de Derechos Humanos y Democracia (IMDHD) advirtió que el Estado mexicano aún no ha desarrollado una estrategia preventiva capaz de reducir de forma significativa la incidencia del delito. La muerte de Mateo ocurre cuatro días después de su desaparición y a nueve días de la desaparición de Andrea y sus hijos en Zacatlán. Tres municipios, tres casos, tres respuestas institucionales distintas. La pregunta que el expediente deja abierta no es si el sistema funciona, sino para quién funciona.
La BUAP, institución donde Mateo cursaba la preparatoria, no ha emitido un pronunciamiento público hasta el momento. Tampoco se ha informado si se activó el Protocolo Alba —aunque Mateo es hombre, el mecanismo aplica a menores de edad en situación de riesgo— ni si la Fiscalía Especializada en Investigación de los Delitos de Desaparición Forzada de Personas y Desaparición Cometida por Particulares ha tomado el caso. La identificación oficial del cuerpo está en curso, y será la prueba forense la que confirme definitivamente que se trata del adolescente. Mientras tanto, en Tecamachalco, el dolor inunda a la región. Cuatro días de búsqueda e incertidumbre terminaron con el hallazgo de un cuerpo envuelto en cobijas sobre la carretera federal Tehuacán-Orizaba.
Desapariciones por sexo en las cinco entidades con mayor incidencia
Periodo enero 2024 - agosto 2026. Fuente: RNPDNO.
| Entidad | Hombres | Mujeres | Total | Mujeres por cada hombre |
|---|---|---|---|---|
| Puebla | 2,880 | 2,581 | 5,461 | 0.896 |
| Estado de México | 6,596 | 5,553 | 12,149 | 0.842 |
| Ciudad de México | 4,470 | 3,652 | 8,122 | 0.817 |
| Nuevo León | 4,327 | 2,759 | 7,086 | 0.638 |
| Guanajuato | 3,491 | 1,824 | 5,315 | 0.522 |



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