El presidente de la Junta de Coordinación Política, Ignacio Mier, aseguró que la precariedad laboral ha disminuido y que el crecimiento beneficia el empleo. Los datos del INEGI muestran lo contrario: la informalidad alcanza 56.2%, las condiciones críticas suben a 38.9% y el empleo formal cae 1.5% anual.

Mexconomy — Las declaraciones del senador Ignacio Mier sobre el Paquete Económico 2027 y el Segundo Informe de Gobierno son una muestra de cómo la narrativa oficial se construye sobre afirmaciones que los datos del INEGI, la SHCP y el Banxico contradicen de manera sistemática. Mier afirmó que la precariedad laboral ha disminuido, que el crecimiento beneficia el empleo, que la deuda está disminuyendo y que el informe de gobierno es una "radiografía" objetiva de la economía. Ninguna de estas afirmaciones se sostiene con la evidencia disponible. La realidad de la economía mexicana es más compleja y menos favorable que la que presenta el legislador, y los datos muestran que la precariedad laboral no solo no ha disminuido, sino que ha aumentado en el último año.

La afirmación más falsa de Mier es que la precariedad laboral ha disminuido. Los datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) de julio de 2026 muestran que la tasa de condiciones críticas de ocupación, que mide el empleo inadecuado por ingresos o jornada, subió de 37.3% a 38.9% en un año, alcanzando su nivel más alto desde 2021. La informalidad laboral pasó de 56.1% a 56.2%, y la ocupación en el sector informal creció 1.2 puntos porcentuales, de 29.9% a 31.1%. La población ocupada que gana hasta un salario mínimo aumentó en 168 mil personas, alcanzando 27.9 millones (45.9% del total). La precariedad no ha disminuido; se ha profundizado. La "primavera laboral" que mencionó el informe de gobierno no aparece en las estadísticas oficiales.

Tampoco es cierto que el crecimiento económico esté beneficiando al empleo. El Producto Interno Bruto (PIB) real creció 2.1% anual en el segundo trimestre de 2026, pero el empleo formal en los sectores productivos —construcción, manufacturas, comercio y servicios privados no financieros— cayó 1.5% anual en junio, según el Índice Global de Personal Ocupado (IGPOSE). El personal dependiente (asalariado) cayó 1.4%, y el personal no dependiente (subcontratado) se desplomó 5.2%. La población ocupada total cayó en 45 mil personas en julio de 2026 respecto al mismo mes de 2025, según la ENOE. El PIB crece, pero el empleo formal no lo acompaña; la economía está generando productividad a costa del empleo, o creciendo en sectores con baja capacidad de generación de empleo formal, como el primario y el gobierno.

La afirmación sobre la disminución de la deuda es igualmente engañosa. Mier dijo que la deuda está disminuyendo, pero el Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público (SHRFSP) se mantiene en 51% del PIB, estable, mientras que el saldo nominal de la deuda bruta aumentó de 18.115 billones a 20.355 billones de pesos en el primer semestre de 2026. El costo financiero se redujo 4.8% real, pero por el tipo de cambio, no por una reducción del endeudamiento. La deuda como porcentaje del PIB no está disminuyendo; está estable, y el saldo nominal crece. Si el crecimiento económico se desacelera, la deuda podría volverse insostenible. La afirmación de Mier es técnicamente incorrecta o deliberadamente engañosa.

Lo que sí es cierto es que la inflación general ha mostrado una tendencia a la baja, ubicándose en 3.12% anual en julio de 2026, dentro del rango objetivo de Banxico (3% ± 1 punto). La inflación subyacente, sin embargo, sigue siendo elevada (3.95% anual), y el Índice de Precios Implícitos (IPI) del PIB alcanzó 4.2%, lo que indica que los precios de producción están subiendo más rápido que los de consumo. La estabilidad macroeconómica es real en términos de inflación y tipo de cambio, pero está lejos de ser una panacea que resuelva los problemas estructurales de la economía. La apreciación del peso (2.6% en el segundo trimestre) ha contribuido a moderar la inflación, pero también ha afectado la competitividad de las exportaciones. La inflación baja es un dato positivo, pero no debe ocultar la persistencia de la inflación subyacente y la alta inflación de los precios de producción.

El informe de gobierno, que Mier calificó como una "radiografía" objetiva, es en realidad una pieza de comunicación política que utiliza datos reales de manera selectiva. Omitió la informalidad (56.2%), las condiciones críticas de ocupación (38.9%), la caída del empleo formal (-1.5%), el déficit presupuestario (+19.5% real), la caída del ISR (-6.2% real) y la caída de la inversión privada (-1.9% acumulado). El informe no es una radiografía; es una fotografía recortada que muestra solo los ángulos favorables. Mier, al defenderlo, contribuye a la desinformación y a la "devaluación" del debate público. La democracia requiere información veraz, no propaganda. Los datos públicos sobre la economía mexicana son claros: tiene logros, pero también problemas estructurales que no se resuelven con discursos optimistas. La precariedad laboral, la caída de la inversión, el déficit fiscal y la dependencia externa son desafíos reales que exigen políticas públicas serias, no declaraciones triunfalistas.

Fuentes: INEGI (ENOE, IGPERS, IMFBCF), SHCP (Balance del Sector Público, junio 2026), BCMM (julio 2026).
mexico, ignacio mier, morena, paquete economico, empleo, informalidad, precariedad, deuda, inflacion, critica, 2026