La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, informó que sostuvo una reunión privada con la presidenta Claudia Sheinbaum durante su visita a Ciudad Juárez, en la que ambas hablaron "con mucha franqueza y firmeza" tras meses de diferencias en materia de seguridad. La panista reiteró su postura de combatir al crimen organizado y no detalló acuerdos específicos.
CHIHUAHUA. — La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, y la presidenta Claudia Sheinbaum sostuvieron una reunión privada durante la visita de la mandataria federal a Ciudad Juárez, en un encuentro que buscó destensar meses de diferencias entre el gobierno estatal panista y la administración federal en materia de seguridad. La reunión fue solicitada previamente por Campos mediante una carta, según informó la propia gobernadora, quien calificó la conversación como necesaria ante la compleja situación que atraviesa la entidad fronteriza.
"Nos hablamos y escuchamos con mucha franqueza y con firmeza. Ambas reconocemos que debemos mejorar nuestros canales de comunicación sin que renunciemos a nuestras convicciones y a las posiciones que ambas defendemos", expresó Campos tras el encuentro. La gobernadora panista, quien ha sido una de las voces más críticas de la estrategia de seguridad federal en el norte del país, afirmó que durante la reunión reiteró la postura de su administración frente al crimen organizado y dejó claro que su gobierno mantendrá una línea firme en el combate a la delincuencia.
"Le confirmé que mi Gobierno seguirá respetando la ley, combatiendo con toda la fuerza y todas las capacidades al crimen organizado, porque somos el Gobierno de la vida, de la verdad y de la libertad, y seguiremos siempre defendiendo a Chihuahua", sostuvo la mandataria estatal. La declaración refleja la tensión que ha caracterizado la relación entre ambos niveles de gobierno, especialmente en una entidad donde la violencia y la disputa territorial entre grupos criminales han sido temas centrales de la agenda pública.
La reunión ocurre en un contexto de diferencias acumuladas entre Chihuahua y el gobierno federal. La gobernadora ha cuestionado en repetidas ocasiones la coordinación en materia de seguridad, mientras que la administración federal ha defendido su estrategia y ha señalado la necesidad de que los gobiernos estatales asuman su responsabilidad en el combate al crimen. El encuentro privado, solicitado por Campos, sugiere un intento de ambas partes por encontrar puntos de entendimiento sin ceder en sus posiciones públicas, en un estado donde la seguridad es el principal reclamo ciudadano.
Campos no detalló acuerdos específicos derivados de la reunión ni otros temas abordados durante el encuentro privado. La ausencia de detalles deja abierta la interpretación sobre el alcance real del acercamiento y si este se traducirá en una mejor coordinación operativa o solo en un gesto político de distensión. La gobernadora panista ha mantenido una postura crítica hacia la federación, pero también ha buscado canales de diálogo en temas que considera prioritarios para su estado, como la seguridad y el desarrollo económico de la franja fronteriza.
El encuentro entre Maru Campos y Claudia Sheinbaum se suma a una serie de reuniones entre mandatarios estatales de oposición y la presidenta, en un intento por recomponer una relación política que ha estado marcada por la confrontación. En el caso de Chihuahua, la reunión privada podría marcar un punto de inflexión en la coordinación de seguridad, aunque la falta de acuerdos concretos deja la puerta abierta a que las diferencias persistan. La entidad, que ha sido escenario de episodios violentos y de operativos federales, espera que el diálogo se traduzca en resultados tangibles para una población que demanda mayor protección y certidumbre.


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