El gobierno que se llama a sí mismo la Cuarta Transformación tiene pendiente una explicación sobre el Paseo de San Francisco. Esta semana tendrá que darla.
El alcalde José Chedraui Budib anunció que se revelará el proyecto empresarial para ese espacio, revisado junto al gobernador Alejandro Armenta Mier. La palabra que usa es "rescate." Es una palabra con historia en Puebla. Y esa historia merece contarse antes de que lleguen los renders y el discurso sobre la reactivación del Centro Histórico.
El Paseo de San Francisco nació de expropiaciones. El Estado mexicano tomó propiedades privadas alegando utilidad pública — la fórmula jurídica que permite al gobierno actuar en nombre del bien colectivo cuando ningún privado lo haría con su propio dinero. Esas expropiaciones tuvieron un costo político, social y económico que los contribuyentes poblanos absorbieron sin que nadie les preguntara.
Después vinieron las inversiones. Manuel Bartlett Díaz, gobernador entre 1993 y 1999, puso los primeros recursos públicos. Melquiades Morales Flores, que lo sucedió entre 1999 y 2005, continuó. Rafael Moreno Valle Rosas, gobernador entre 2011 y 2018, invirtió miles de millones más. Tres administraciones. Casi dos décadas. Recursos públicos acumulados en nombre del patrimonio histórico y del beneficio colectivo de los poblanos.
Ninguno de esos gobiernos se llamaba transformador. Ninguno prometía romper con el neoliberalismo. Todos pusieron dinero público en un espacio que hoy, bajo el gobierno de la transformación, se entregará a un proyecto empresarial privado.
Eso tiene un nombre que no es rescate. Es la operación más antigua del capitalismo de cuates: socializar la inversión, privatizar el resultado. El Estado expropia en nombre del pueblo. El Estado invierte en nombre del pueblo. El Estado entrega en nombre del "rescate". El pueblo pone el dinero. Otro recoge el activo.
La paradoja no es menor. Los gobiernos que el movimiento de la Cuarta Transformación más criticó — el priismo histórico, el panismo de Moreno Valle — fueron quienes construyeron con dinero público lo que hoy se remata. El gobierno que prometió romper con ese modelo es quien firma la entrega.
Esta semana se revelarán los detalles. Habrá un desarrollador, un proyecto, un discurso sobre inversión y detonación económica. Antes de que todo eso llegue, vale la pena instalar la pregunta que los renders no van a responder: ¿rescate para quién?
Región Global estará ahí para leerla.

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