En el arranque formal del proceso electoral 2026-2027, la presidenta Claudia Sheinbaum informó que el Gabinete de Seguridad ya integró un equipo —con UIF, SSPC y FGR— para revisar los antecedentes de los candidatos que los partidos soliciten. El mecanismo es voluntario y la decisión final de postular o no queda en manos de cada partido. La mandataria llamó a evitar campañas de odio y reconoció que deberá cuidar sus declaraciones para no ser sancionada.
CDMX — El proceso electoral 2026-2027 arrancó formalmente este jueves con un anuncio que marca el tono de la contienda: la presidenta Claudia Sheinbaum informó que el Gabinete de Seguridad ya tiene listo un equipo para investigar los antecedentes de los candidatos que los partidos sometan a revisión. El grupo está integrado por la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) y la Fiscalía General de la República (FGR), y operará como un mecanismo de consulta para el INE. La medida busca responder a la demanda de filtros contra "narcocandidatos" que ha marcado el debate político de los últimos meses.
El funcionamiento del mecanismo, según explicó Sheinbaum, es el siguiente: un partido político puede solicitar al INE —de manera voluntaria— la revisión de los antecedentes de sus aspirantes. El INE forma una comisión que solicita información al Gabinete de Seguridad y a la FGR. Las instituciones devuelven la información al INE, que a su vez la entrega al partido solicitante. La decisión final de mantener o retirar la postulación queda en manos del partido. "Es voluntario, no es obligatorio", subrayó la presidenta, en un intento por deslindar al Ejecutivo de cualquier responsabilidad en la selección de candidatos.
El carácter voluntario del mecanismo ha generado dudas entre especialistas electorales. Si un partido decide no solicitar la revisión, el filtro no se aplica. Esto significa que los partidos que quieran proteger a candidatos con antecedentes sospechosos podrán simplemente no pedir la revisión. La medida, aunque presentada como una herramienta de transparencia, depende de la buena fe de los partidos, lo que limita su efectividad. La Comisión de Verificación de Integridad de Candidaturas, que Sheinbaum anunció en mayo y que se aprobó en el paquete de reformas electorales, queda así como un mecanismo de consulta, no como un filtro obligatorio.
La FGR y la UIF son las instancias clave del mecanismo. La primera tiene acceso a investigaciones penales en curso; la segunda, a información financiera y patrimonial. Su participación en la revisión de candidatos podría derivar en controversias sobre el uso de información judicial y de inteligencia con fines electorales. La oposición ha advertido que este mecanismo podría ser utilizado para filtrar información sensible contra candidatos incómodos, aunque Sheinbaum insistió en que la decisión final recae en los partidos, no en el gobierno.
En su mensaje, la presidenta también llamó a los partidos y aspirantes a evitar las campañas de odio y privilegiar las propuestas. "El odio hay que eliminarlo de la política", afirmó, en un contexto de creciente confrontación entre Morena y la oposición, donde las acusaciones mutuas de narcopolítica y calumnia han sido moneda corriente. La mandataria reconoció además que, con el inicio del proceso electoral, deberá cuidar sus propias declaraciones para evitar sanciones: "Me tengo que cuidar porque hoy empieza el proceso electoral". La autorregulación de la presidenta es un reconocimiento implícito del riesgo de que sus palabras sean interpretadas como intervención en la contienda.
El arranque del proceso electoral también activa la veda que impide modificaciones a las leyes electorales. La ley secundaria de nulidad por injerencia extranjera, que Ricardo Monreal reconoció que no se aprobaría a tiempo, queda definitivamente fuera de aplicación para 2027. La reforma constitucional que la respalda seguirá vigente como principio, pero sin efectos prácticos en la elección. La contienda de 2027 se jugará, en materia de injerencia extranjera, bajo las mismas reglas que antes. El filtro de candidatos, en cambio, es la única herramienta nueva que se activa, aunque sea de manera voluntaria. La elección de 2027 comienza con un mecanismo a medias y un llamado a la civilidad que, en los hechos, será difícil de cumplir.


0 Comentarios