Sheinbaum pidió al INE establecer límites a la propaganda política en redes, luego de que el Congreso rechazó regular bots e IA en su reforma electoral. El debate abre preguntas sobre quién podrá retirar contenidos y bajo qué criterios.
CDMX — La regulación de la propaganda política en redes sociales vuelve al centro del debate electoral. La presidenta Claudia Sheinbaum planteó que el Instituto Nacional Electoral (INE) debe establecer límites para este tipo de contenidos, luego de que el Congreso no aprobó las disposiciones sobre bots y mecanismos digitales que formaban parte de su propuesta de reforma electoral.
Desde Palacio Nacional, Sheinbaum sostuvo que corresponde al organismo electoral definir las reglas y características de la propaganda política en redes, al ser la autoridad responsable de organizar las elecciones.
El planteamiento recupera un componente de su reforma electoral presentada en febrero, que proponía regular el uso de inteligencia artificial y prohibir bots y otros mecanismos artificiales durante los procesos electorales. La iniciativa contemplaba incluso facultar al INE para ordenar el retiro de campañas identificadas como operadas mediante bots.
Aunque esas disposiciones no prosperaron en el Congreso, la discusión no desapareció. Ahora la Presidenta plantea que el propio árbitro electoral establezca al menos las limitantes aplicables a la propaganda política en plataformas digitales.
El tema adquiere relevancia ante la proximidad del proceso electoral de 2027 y la creciente utilización de redes sociales como espacio de comunicación política. Sheinbaum retomó además las advertencias del expresidente colombiano Gustavo Petro sobre el uso de bots y redes digitales para influir en el voto, y acusó la existencia de redes financiadas para desarrollar campañas de propaganda política en distintos países, particularmente en América Latina.
El problema que queda abierto es institucional: ¿quién determina cuándo una campaña digital es propaganda legítima, cuándo constituye una operación artificial y cuándo debe retirarse?
La respuesta será especialmente relevante si el INE adquiere, por vía reglamentaria, capacidades que el Congreso no aprobó expresamente en la reforma electoral. Regular bots y operaciones artificiales puede atender un problema real de integridad electoral; pero cualquier mecanismo de retiro de contenidos deberá contar con criterios objetivos, procedimientos verificables y vías efectivas de impugnación.
En el nuevo ecosistema político, la disputa ya no ocurre únicamente por los votos. También se libra por los algoritmos, los datos y la capacidad de amplificar o silenciar mensajes.


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