Pedro Arturo López Herrería, sobrino del expresidente Andrés Manuel López Obrador, percibe 66,199 pesos mensuales como asesor en la Secretaría de Gobierno de Veracruz, pese a un sueldo base de 6,780 pesos. El secretario Ricardo Ahued dijo que la cifra “no es alarmante”.
XALAPA, VERACRUZ. — El gobierno de Veracruz tiene en su nómina a un sobrino del expresidente Andrés Manuel López Obrador —entre otros familiares— con un ingreso mensual que multiplica casi diez veces su sueldo base. Se trata de Pedro Arturo López Herrería, hijo de Arturo López Obrador, quien se desempeña como asesor de la Secretaría de Gobierno bajo la administración de Rocío Nahle García. Su sueldo tabular base es de 6,780.14 pesos mensuales, una cifra que, por sí sola, no alcanzaría para cubrir la renta de un departamento en Xalapa. Pero el documento oficial de la dependencia detalla que su ingreso neto asciende a 66,199.82 pesos, gracias a una gratificación extraordinaria mensual de 33,486.30 pesos y un estímulo al desempeño de 24,322.32 pesos. La suma no es un error de cálculo: es el desglose oficial de su retribución.
El número de personal de López Herrería es el 1544478, y al corte de agosto acumulaba un año, ocho meses y veinte días de antigüedad. En ese tiempo, su ingreso global se ha incrementado sustancialmente mediante percepciones complementarias que, en la práctica, representan casi el 90 por ciento de su salario. El secretario de Gobierno, Ricardo Ahued Bardahuil, declaró el pasado 1 de septiembre que la cifra “no es alarmante” y defendió la presencia de los familiares de AMLO en el gobierno estatal argumentando que “no son aviadores, son profesionistas” y que “no deben pagar por las decisiones de sus familiares”. La defensa es razonable en abstracto, pero no responde a la pregunta de por qué un asesor necesita una gratificación extraordinaria y un estímulo al desempeño que multiplican por diez su sueldo base. Tampoco explica por qué esas percepciones no aparecen en el discurso de austeridad republicana.
A la nómina se suma la imagen. En redes sociales circulan fotografías de López Herrería portando un reloj Cartier Santos XL, cuyo valor comercial ronda los 294,000 pesos. Un reloj de casi 300 mil pesos en la muñeca de un asesor que gana 66 mil pesos mensuales plantea una pregunta elemental: si el ingreso declarado no alcanza para adquirir ese bien en un solo mes, y si su sueldo base es de 6,780 pesos, ¿cómo se explica la suma? La respuesta no está en el documento oficial. El contraste con el discurso de la Cuarta Transformación —que durante años criticó los privilegios del PRIAN— es inevitable. La presidenta Claudia Sheinbaum ha insistido en que los cargos públicos no deben ser herencia familiar, pero en Veracruz hay al menos tres sobrinos de AMLO en la estructura de gobierno: Pedro Arturo en la Secretaría de Gobierno, Tarheni López en Salud y Erandi López como rectora del Colegio de Veracruz.
El nepotismo no es un delito en sí mismo, y los familiares de funcionarios tienen derecho a trabajar. El problema es político y de coherencia: Morena llegó al poder criticando al PRIAN por convertir el gobierno en un árbol genealógico, y ahora varios de sus cuadros hacen exactamente lo mismo. La propuesta antinepotismo de Sheinbaum incomoda dentro de la propia 4T porque una cosa es combatir privilegios en el discurso y otra muy distinta es tocar los privilegios de casa. El secretario Ahued dice que los sobrinos de AMLO son profesionistas y que no deben pagar por sus apellidos. Es cierto. Pero el gobierno de Veracruz tampoco debería pagarles gratificaciones extraordinarias que multiplican por diez su sueldo base, ni estimulos al desempeño que no se detallan, ni permitir que un asesor con ingreso de 66 mil pesos presuma un reloj de 294 mil. La prosperidad compartida, al parecer, llegó primero a la familia del expresidente.


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