Agua de Puebla concluyó la rehabilitación del drenaje y la repavimentación de la avenida Cúmulo de Virgo, frente al auditorio del CCU, tras el hundimiento del 11 de octubre; reparó la tubería, recuperó la estabilidad del subsuelo y restableció la vialidad.
PUEBLA DE ZARAGOZA, PUEBLA. — Las intensas lluvias del 11 de octubre dejaron secuelas visibles en la capital poblana: un hundimiento en la avenida Cúmulo de Virgo, a la altura de la calle Acuario, frente al auditorio del Complejo Cultural Universitario (CCU). Dos días después de ese registro, el organismo operador anuncia que la zona ya está en condiciones normales. Agua de Puebla informó que concluyó los trabajos de rehabilitación de la red de drenaje y la repavimentación del tramo afectado.
El diagnóstico no fue sencillo. Mediante una videoinspección especializada, la brigada de drenaje localizó una fisura en la unión de la tubería con un pozo de visita. La falla habría permitido la filtración de agua y el arrastre de material del subsuelo, lo que provocó la pérdida de soporte y el hundimiento de la superficie, posiblemente asociado a las precipitaciones del 11 de octubre.
La intervención se ejecutó en dos frentes. Por un lado, el personal realizó la sustitución de la tubería, la rehabilitación de la unión y el sellado correspondiente para recuperar la hermeticidad del sistema. Por el otro, procedió a la reposición y compactación del material de relleno con el fin de garantizar la estabilidad del terreno. Las labores de infraestructura concluyeron el 13 de octubre, y este miércoles 14 se terminó la repavimentación, con lo que quedó restablecida la circulación en el tramo intervenido.
Como medida complementaria, el organismo efectuó de nueva cuenta trabajos preventivos de desazolve en la zona, a través de la unidad hidroneumática, para eliminar la acumulación de basura y mejorar el flujo del agua en la red de drenaje. La acción responde a un patrón: los residuos sólidos en los drenajes son una de las causas recurrentes de obstrucción y rebosamiento durante la temporada de lluvias.
Agua de Puebla refrendó su compromiso con la seguridad de las familias, la atención oportuna de las afectaciones y el mantenimiento de la infraestructura, mediante trabajos que contribuyen al adecuado funcionamiento del drenaje y a la reducción de riesgos ante precipitaciones intensas.
La reapertura del tramo devuelve la normalidad a una zona de intenso tránsito, especialmente por la actividad del auditorio del CCU. El caso, resuelto en tres días, exhibe a la vez la vulnerabilidad de la infraestructura ante lluvias extraordinarias y la capacidad de respuesta que los organismos operadores deben sostener para evitar que una fisura silenciosa bajo el asfalto termine en un problema mayor.



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