El Departamento de Estado sancionó a cinco entidades vinculadas a Linwei Ding por robar secretos comerciales de Google sobre tecnología de superinteligencia. La medida se aplica bajo la PAIPA tras la condena del 29 de enero de 2026 por siete cargos. Washington, octubre de 2026.
Estados Unidos | Región Global — El Departamento de Estado impuso sanciones a cinco entidades vinculadas al ciudadano chino Linwei Ding, acusado de robar secretos comerciales de Google relacionados con tecnología de superinteligencia. La medida, anunciada el 19 de octubre de 2026 por el portavoz Thomas "Tommy" Pigott, se aplica en virtud de la Ley de Protección de la Propiedad Intelectual Estadounidense (PAIPA) y sitúa la disputa tecnológica entre Washington y Pekín en el terreno de las sanciones económicas.
Según el comunicado oficial, las designaciones se producen tras una investigación del Departamento de Justicia y el FBI. El 29 de enero de 2026, un jurado federal declaró a Ding culpable de siete cargos de robo de secretos comerciales. Fue condenado por sustraer miles de páginas de información confidencial con secretos de Google sobre tecnología de superinteligencia, para su propio beneficio y el de empresas tecnológicas con sede en China. El Departamento de Estado sostiene que ese robo "representa una grave amenaza para los intereses económicos, de política exterior y de seguridad nacional de Estados Unidos".
La sanción se fundamenta en la sección 50 USC 1709 y se suma a las medidas que la administración de Donald Trump ha adoptado en materia de propiedad intelectual y tecnología. Este hecho complementa lo documentado el 16 de octubre sobre la orden ejecutiva que implementa la Ley Graham contra Rusia e Irán, en el sentido de que la Casa Blanca utiliza el instrumento sancionador como eje de su política exterior, aunque en aquel caso suspendió los aranceles mientras evaluaba su impacto. Aquí, en cambio, la sanción se aplica de forma inmediata contra entidades vinculadas a un ciudadano chino, lo que añade un frente nuevo al expediente: la protección de la innovación estadounidense frente a la sustracción de tecnología crítica.
El impacto directo recae sobre las cinco entidades designadas, que quedan sujetas al régimen sancionador estadounidense, y sobre el ecosistema de empresas tecnológicas chinas mencionadas en la investigación. El comunicado cifra en "miles de millones de dólares cada año" el costo del robo de secretos comerciales para la industria estadounidense, y vincula la medida con la defensa de empleos, empresas e inversiones. La decisión también refuerza el mensaje de que la tecnología de superinteligencia se considera un activo estratégico protegido por ley.
La sanción contra las entidades vinculadas a Linwei Ding confirma que la administración estadounidense trata el robo de propiedad intelectual como una amenaza de seguridad nacional y no sólo como una disputa comercial. Con la condena penal ya firme y la designación administrativa en marcha, el caso se convierte en un precedente sobre cómo Washington articula el derecho penal, las sanciones económicas y la política tecnológica frente a China, en un contexto donde la competencia por la superinteligencia se intensifica.
Fuente: Imposing Sanctions to Protect Americans from Intellectual Property Theft - United States Department of State


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