La Suprema Corte de Justicia de la Nación rechazó atraer el recurso del exgobernador priista de Tamaulipas, Tomás Yarrington, con el que buscaba revertir el auto de formal prisión por delincuencia organizada y operaciones con recursos de procedencia ilícita. Ningún ministro hizo suya la solicitud, por lo que el caso seguirá en el tribunal colegiado. Yarrington permanece recluido en el Altiplano.

CIUDAD VICTORIA, TAMAULIPAS. — El exgobernador priista de Tamaulipas, Tomás Yarrington Ruvalcaba, sufrió un nuevo revés judicial luego de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación decidiera no atraer el recurso con el que buscaba revertir el auto de formal prisión dictado en su contra. Durante una sesión pública, las ministras y ministros determinaron no intervenir en el asunto debido a que ninguno hizo suya la solicitud presentada para que el máximo tribunal revisara el caso, por lo que el recurso continuará su trámite ante el tribunal colegiado correspondiente, que deberá resolverlo en los próximos meses.

Yarrington, quien gobernó Tamaulipas entre 1999 y 2005, enfrenta acusaciones por delincuencia organizada y operaciones con recursos de procedencia ilícita, delitos que lo mantienen recluido en el penal federal del Altiplano, uno de los centros de máxima seguridad del país. La decisión de la SCJN representa un nuevo obstáculo en la estrategia legal del exmandatario, quien ha buscado por diversos medios revertir las acusaciones que lo vinculan con el crimen organizado y el lavado de dinero, en un caso que ha sido emblemático de la impunidad y la corrupción que durante años permearon la política en la frontera noreste de México.

La negativa de la Corte a atraer el caso no implica una resolución de fondo sobre la situación jurídica de Yarrington, sino que deja en manos del tribunal colegiado la responsabilidad de revisar el auto de formal prisión y determinar si este se ajusta a derecho. El exgobernador seguirá enfrentando su proceso penal desde prisión, mientras su defensa busca nuevas vías para impugnar las acusaciones en su contra. En abril de este año, Yarrington había obtenido un amparo para que la Unidad de Inteligencia Financiera descongelara sus cuentas bancarias, un pequeño triunfo en una batalla legal que hasta ahora le ha sido adversa.

El caso de Tomás Yarrington es uno de los más emblemáticos de la justicia mexicana en materia de corrupción y vínculos con el narcotráfico. El exgobernador fue detenido en Italia en 2017 y extraditado a México en 2018, tras años de prófugo, y desde entonces ha enfrentado un proceso que lo ha mantenido en prisión preventiva. Las acusaciones en su contra incluyen presuntos vínculos con el Cártel del Golfo y los Zetas, así como el desvío de recursos públicos para beneficio personal y de sus aliados, en un periodo en el que Tamaulipas se convirtió en uno de los estados más violentos del país.

La decisión de la SCJN se suma a una serie de resoluciones judiciales de alto impacto que han marcado la agenda política nacional en las últimas semanas, como la suspensión otorgada al gobernador de Nuevo León, Samuel García, en el juicio político en su contra. En el caso de Yarrington, la negativa de la Corte a intervenir deja claro que el máximo tribunal no considera que el asunto tenga la trascendencia constitucional necesaria para atraerlo, lo que refuerza la posición de las instancias judiciales que han sostenido las acusaciones contra el exmandatario. Mientras el tribunal colegiado revisa el recurso, Yarrington permanece en el Altiplano, a la espera de una resolución que podría definir el resto de su vida.

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