La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que no está en duda la permanencia de Zoé Robledo al frente del IMSS, pese al rechazo de los trabajadores a un aumento de 6.8%. Instruyó una nueva propuesta salarial y reconoció fallas en la distribución de medicamentos y en la operación hospitalaria.
Ciudad de México | Región Global — En la conferencia mañanera de Palacio Nacional, la presidenta Claudia Sheinbaum salió al paso de la crisis laboral que atraviesa el Instituto Mexicano del Seguro Social y respaldó de manera explícita a su director general, Zoé Robledo, pese al conflicto desatado por el rechazo de los trabajadores a la propuesta de incremento salarial y a las movilizaciones que se preparan en hospitales y unidades médicas del país. "En este momento, no está en duda la permanencia de Zoé. Entonces, tiene que resolverse, tiene que resolverse", respondió la mandataria al ser cuestionada sobre la continuidad del funcionario.
El origen del conflicto es una consulta sindical en la que la mayoría de los trabajadores que participaron rechazó el acuerdo previamente aprobado por el Congreso del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS). El IMSS había informado que el incremento sometido a consulta era de 6.8 por ciento, integrado por 2.9 por ciento al salario tabular y 3.9 por ciento en prestaciones. La presidenta precisó que la propuesta original representaba un aumento aproximado de 5.1 por ciento en los ingresos de los trabajadores, distribuido entre salario tabular y prestaciones adicionales. Las diferencias entre ambas cifras no han sido aclaradas por el instituto ni por el sindicato, y la dirigencia que encabeza Rafael Olivos Hernández solicitó al Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral una prórroga hasta el 15 de noviembre de 2026 para continuar las negociaciones y evitar el estallamiento de una huelga.
Sheinbaum reconoció que el rechazo a la propuesta estuvo acompañado de inconformidades relacionadas con las condiciones de operación de los hospitales, por lo que pidió al director atender también esos problemas. "Lo que yo le comenté a Zoé es, en el marco de los recursos que tiene el IMSS, porque no se puede hacer una propuesta que no corresponde a los recursos que tiene, haz una nueva propuesta de aumento salarial con las prestaciones y al mismo tiempo preséntale a las y los trabajadores la manera en que se van a atender las distintas problemáticas que fueron manifestadas", explicó. La mandataria informó que instruyó a Robledo a elaborar una nueva oferta y anunció que se reunirá con la Secretaría de Hacienda para revisar los recursos disponibles y determinar hasta dónde puede mejorarse la propuesta económica. También descartó comprometer recursos que no estén disponibles y aclaró que la exigencia de destituir al dirigente sindical es una decisión que corresponde exclusivamente a los trabajadores: "Eso es un asunto sindical, eso no lo decide la Presidenta".
La presidenta vinculó parte de los problemas de atención médica con procesos administrativos que consideró obsoletos, particularmente en la distribución de medicamentos y el funcionamiento de almacenes. Explicó que todavía existen trámites que deben realizarse mediante oficios, lo que retrasa la respuesta a necesidades urgentes de hospitales y centros de salud, y anunció que el Gobierno federal buscará digitalizar esos procedimientos con apoyo de ingenieros mexicanos y egresados de instituciones públicas, sin contratar empresas privadas. El respaldo a Robledo se produce en un contexto financiero complejo para el instituto: el informe del segundo trimestre de 2026 reportó egresos totales por 752,628 millones de pesos, superiores en 3.9 por ciento al presupuesto programado, con un incremento de 14.7 por ciento en servicios personales equivalente a 20,939 millones de pesos adicionales, y un subejercicio de 38.1 por ciento en inversión física que refleja la recalendarización de equipos electromecánicos y programas plurianuales.
El respaldo presidencial no resuelve el fondo del conflicto. La dirigencia sindical mantiene abiertas mesas de trabajo encabezadas por Robledo y Olivos Hernández, en las que no solo se discute el incremento salarial, sino también el desabasto de insumos y medicamentos, el surtimiento de recetas y la falta de personal en las unidades de atención. La presidenta reconoció deficiencias en el funcionamiento del instituto, aunque sostuvo que las movilizaciones registradas hasta ahora no representan a la totalidad de sus trabajadores. Con una prórroga hasta noviembre y una nueva propuesta económica aún por definirse, el IMSS enfrenta la negociación más delicada de los últimos años: la misma institución que en el tercer trimestre de 2025 registró un subejercicio de 80 por ciento en bienes muebles y que canceló la compra de 772 máquinas de anestesia ahora debe convencer a su personal de que hay recursos suficientes para mejorar salarios y condiciones laborales. La permanencia de Robledo, por ahora, está garantizada; la solución al conflicto, no.
Fuente: Región Global, La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que, por el momento, no está en duda la permanencia de Zoé Robledo Fuente: Informe del Segundo Trimestre de la Situación Presupuestaria del IMSS 2026


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